Crianza/Bebé

Maternidad VS Paternidad

La maternidad y la paternidad no son lo mismo, es una obviedad, se complementan, se unifican y se hacen indispensables en la gran mayoría de los casos. Si bien se perfeccionan la una a la otra, tienen unas grandes diferencias físicas que se convierten en las causantes de muchas situaciones que marcan la relación del bebé con su entorno, las necesidades que este tiene y sus vínculos en esta primera etapa juntos.

¿Pero por que se trazan estas grandes diferencias entre los progenitores?

La vivencia de la ma-paternidad y las situaciones que se presentan en esta, están relacionadas con el grado de responsabilidad adquirido con el nuevo ser y su rol dentro de la crianza y esto esta determinado principalmente en las condiciones iniciales de la nueva experiencia.

Países como Colombia tienen un precario permiso de paternidad (Ley María) de tan solo ocho días en el mejor de los casos, lo cual es insignificante tan solo da el tiempo para realizar procesos civiles (registro del menor), para la madre el permiso de maternidad o licencia de maternidad es de 18 semanas, la razón cae por su propio peso, la madre es quien vive la gestación y el parto activamente, por lo que necesita de un tiempo (que claramente debería ser mayor) para proveer a su cuerpo de un espacio de recuperación luego de lo vivido, teniendo en cuenta sus necesidades físicas.

¿y el bebé que acaba de nacer y sus necesidades naturales?

Su necesidad de manera prioritaria es tener un cuidador principal. Los humanos nacemos muy inmaduros, nuestras crías dependen del cuidado de los adultos durante mucho tiempo y en algunos casos ese cuidador principal no puede ser la madre y es donde el rol paterno se afianza mucho más.

Se debe tener claridad en que los padres son parte del equipo, claramente los bebés al nacer, necesitan a su madre como cuidadora principal pero esto no debe restar importancia al papel del Padre, cuando está presente. Y es que hay un sinfín de actividades de las que el padre puede ocuparse además del cuidado directo del bebé y la atención a la madre. Al nacer Mariana, su padre estuvo presente durante una semana no más.

Compañía de Papá

 Él sabía que nuestra hija me necesitaba a mí y fue un apoyo inmenso en los terribles primeros días, terribles por temas de lactancia, por eso su padre no era un extraño para ella, existía un vínculo precioso entre ellos aunque no fuera aún comparable con el que tenía conmigo y con el tiempo, ese vínculo ha crecido y ella sabe que puede contar con mamá y con papá para lo que necesite, pero hubiese sido mejor un permiso de paternidad  más amplio, ya que esto favorece a que los padres pasen más tiempo con sus hijos, que creen ese vínculo con ellos y se enamoren más de ese pequeño ser.

Es innegable que los cuidados de los bebés se han asociado desde siemprede manera exclusiva a las mujeres, algo que no es justo no es positivo y nofavorece los vínculos familiares y aún queda mucho por lograr para conciliar lafigura del padre y la madre con las responsabilidades que implica la crianza yla educación de los hijos.

Maternidad y paternidad deben estar de la mano, somos parte de un equipoy vamos cambiando de a pocos el mundo, sin tanta prisa pero de la mejor manerapara beneficiar a nuestros hijos. 

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